
Una tras otra me propuse bajarlas. Montañas y más montañas que me hacían un nudo en la garganta cada vez que pensaba en el largo camino que tenía que recorrer. No sabría decir si fue el destino o yo misma que me puse en aquel lugar, pero tenía que salir de él, tenía que de alguna forma volver a estar en un lugar placentero, donde el horizonte me llenara de tranquilidad. No entre tan duras irregularidades y complicadas desiciones que tomar.
Cuan hormiguita perdida entre enormes terrones, me armé de fuerzas y ánimos para iniciar lo que parecería nunca llegaría a terminar. Horas monótonas de arduo esfuerzo. Cerré los ojos mientras bajaba la primera, la segunda, la tercera... Pero de la nada salían una y otra más. Parecería que nunca llegaría, que terminaría perdida en medio de montañas y más montañas. Bajaba una a mi derecha y veía surgir ante mí una más, imponente y retadora.
El agotamiento me sonrió mientras sentado se tomaba un chocolatito y veía Extreme Makeover, pero no lo seguí, no lo miré y sin pensar en lo verde cual lagartija me ponía de la envidia, seguí mi camino bajando y bajando. Con la espalda y rodillas hechas polvo dejé que mis funciones motoras actuaran por 'default' en la tarea que tendría en algún momento que llegar a su final.
Ya no quedaba otra loma que bajar. Todo era orden...
¡Por fin, Ya terminó la pesadilla!
La última blusa en percha, el último doblez de pijamas, el último rescate a una havaiiana que había tomado residencia en el escondrijo más oscuro bajo mi cama. Sabrá Dios cuantos meses de renta llevaba hasta que la mudé contra su voluntad. Pero lo logré :) Entré en ese lugar oscuro y lo he iluminado con un bombillito de $40 pesos de multicentro (se me había quemado) :p y ya todo es como el gran valle del cuento de Piecito, Púas y Cera y Patito. Todo está en su lugar, todo es felicidad, todo lo verde se ve fresco como el pasto bajo los azules del brillante cielo, lo blanco cuan luz, y los tonos rosados son toques de flores que aunque delimitados por su clasificación, completan mi carta de colores favorita. :p
Tal vez no es el orden lo que me hizo sentir satisfecha, sino saber que es el fruto de mi esfuerzo. A ver cuanto me dura :p
Al final creo que me emocioné demasiado y comencé a organizar cuadernos y cosas viejas que he guardado siempre en un closet alto. Recuerdos de mi infancia que nunca he dejado atrás. Todas mis pelícuas y entre ellas dibujos que solía hacer a escondidas en una cuaderno de rayas azul... ya Piecito entre todos los demás. Me puse llorosita al recordar cuando mami me llevó junto con mis hermanos a ver la película, en el primer Cineplex antes del incendio aquel que por cierto ví desde el balcón de mi casa. En él se quemaron los asientos en que lloré a Patito cuando aprendió a nadar y a Piecito cuando perdió a su mamá, a Feibel cuando encontró nuevamente a su familia en América y a La Ratoncita Valiente cuando finalmente termina su larga travesía. Tantos recuerdos de esos muñequitos hay en mi corazón que nunca me han dejado ser un adulto 100%. No me dejan leer los periódicos ni salir de ese pequeño y seguro lugar donde la naturaleza me susurra constantemente.
Cada vez que la veo (The Land Before Time, la primera, porque las otras no son muy buenas), lloro y me emocino como la primera vez. Creo que la voy a ver este fin de semana comiendome un bowl enorme de cornflake del gallo con leche caliente :p
Si te sientes perdido, confundido porque no sabes cual es el mejor camino para tí ... te digo lo que le dijo su mamá a Piecito cuando no le quedaban fuerzas para continuar...
Let your heart guide you. It whispers, so listen closely.
Un besito :*
Take care :)


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